Ginkgo biloba o Árbol de los 5 Escudos

Guía para trabajar el Ginkgo biloba:

El Ginkgo biloba es una de las especie que más gustan, por su dulzura y belleza, pero no gozan de la popularidad de otras especies para hacer bonsái, cosa que no entiendo. Los bonsáis de ginkgo tienen siempre un aspecto distinto al que tienen en la naturaleza. Para vivir en maceta necesitan ciertos cuidados.

Ginkgo adulto en Jardín

Ginkgo adulto en jardín.

Con la repetición de pinzados y un abonado abundante tendrán suficiente. Yo los suelo reproducir desde semilla, de árboles de parques que conozco o bien por esqueje de rama o de raíz.

Encontraremos Ginkgos macho y Ginkgos hembra, son dioicos, por tanto, solo tendremos frutos en los Ginkgos hembra. Un estudio realizado en la Universidad de Chiba, dijo que la creencia de que los Ginkgos macho tienen la hoja con un corte por la mitad (a modo de pantalones) y los Ginkgos hembra tienen la hoja sin corte (con forma de falda), se acerca bastante a la realidad.

 

Brote de ginkgo con flor hembra

Brote de ginkgo con flor hembra

Brote de ginkgo con flor macho

Brote de ginkgo con flor macho

Existen varios cultivares procedentes del trabajo de viverístas, que han separado características de forma y tamaño de hoja, así como de brotación diferentes, dando lugar a Ginkgos muy atractivos para el mundo del bonsái.

El Ginkgo en su hábitat natural de China (de donde proviene) suele estar en valles de clima templado con suelos muy húmedos y drenantes, por tanto debemos tener en cuenta este punto.

 

  • Agua y Riego

 

  1. El Riego como siempre debe ser abundante, no dejar secar el sustrato nunca, cuando veas que empieza a secarse la superficie lo riegas.
  2. El Ginkgo no soporta la sequía, necesita humedad, no encharcamiento porque pudre las raíces fácilmente. Tanto su madera como sus raíces son blandas, por tanto el exceso de humedad no lo soporta bien.
  3. Yo siempre le pongo un 10% de turba negra o mantillo. Así me aseguro que no se seca mucho el sustrato entre riego y riego.
  4. Si tienes árboles en macetas muy pequeñas, ponlos en una bandeja con agua, que no toque el fondo, para no pudrir las raíces (puedes poner grava de 1 a 2 cms en el fondo), se crea un ambiente más húmedo de seguridad. Esto sirve también para cuando te marches de casa o si vuelves tarde del trabajo. En verano es fundamental.
  5. Si no puedes regar con una regadera especial con agujeros finos, para que no se caiga el sustrato, puedes comprar unas boquillas en cualquier vivero o tienda para adaptar a la manguera. También puedes sumergir la maceta en agua hasta que saque todo el aire, después la retiras y dejas que salga el agua.
  6. Lo importante es asegurarse que todo el interior de la maceta se humedece y renueva el aire, recuerda que las raíces respiran.
  7. Evita que se encharque el sustrato, riega, que salga el agua por los agujeros de drenaje de la maceta. Vuelve a regar otra vez y punto.
  8. Evita añadir al sustrato más de un 15% de turba negra o mantillo que pueda hacer que zonas del interior de la maceta estanque el agua, lo que llevaría a la pudrición de las raíces.
  9. Si vives en una zona calurosa, la medida contra la sequedad excesiva es la que te he comentado del balde de agua con grava, puedes añadirle algo más de turba negra o mantillo para que aguante más la maceta con humedad, pero como te digo corres el riesgo que cuando llegue la época de lluvia o de más frío, en vez de tener el sustrato aireado, lo tendrás más húmedo y ya sabes…posible pudrición, que es el gran enemigo de Ginkgo.

  • Sustrato

En el mundo del bonsái cada vez utilizamos más sustratos como los japoneses, que absorben agua y mantienen la porosidad (huecos con aire para que respiren las raíces) sin causarles daño por exceso de humedad, encharcamiento o ahogo de las raíces, que es fatal.

En el punto de trasplantes te digo lo que debes poner como sustrato al Ginkgo, aunque ya te he dado alguna pista.

 

  • Ubicación

 

  • Qué puedes ofrecer a tu bonsái?
  • Vas a poder ubicarlo en el exterior o será imposible?
  • Todos los árboles necesitan estar al aire libre, en exterior, incluso los que sean de otro clima (lo único es que tendrás que tener cuidado cuando llegue el frío y protegerlo adecuadamente).
  • Nuestro Ginkgo es de valles de montaña de clima templado, vive en suelos profundos y húmedos. Le gusta el sol y eso le dará una mejor coloración de otoño tan espectacular en esta especie. Aguanta temperaturas mínimas de -10ºC a -20ºC cuando está plantado en el suelo.
  • En primavera y otoño tiene que estar a pleno sol.
  • En verano sombréalo con malla de sombreo del 50%, si no tienes o no puedes conseguirla, evita que le dé el sol directo fuerte, porque aunque existe la creencia de que la hoja del Ginkgo no se quema, mi experiencia es la contraria.
  • En invierno no aguanta bien las heladas, por tanto debes protegerlo con plástico cuando lleguen las temperaturas a -3 ºC o por debajo. Las raíces sufren y pueden congelarse, no olvides que tu árbol está en una maceta, no como los de la naturaleza con las raíces dentro de la tierra que las protege. Lo peor son las heladas seguidas, impidiendo que se descongele la maceta. Riega solo cuando se haya descongelado la maceta, a medio día, si las temperaturas han subido.
  • Cuidado con las macetas muy pequeñas, tanto en verano como en invierno, se secan muy rápido y se hielan muy rápido. Se deben proteger sí o sí.
  • No lo protejas dentro de un invernadero, porque el Ginkgo necesita sentir el frío, si no puede brotar antes de tiempo y eso lo debilitaría.

Trabajos

  • Trasplante

Los árboles jóvenes se pueden trasplantar cada 2 ó 3 años, los árboles viejos cada 5 años.

De todas formas el Ginkgo enraíza lentamente, si hacemos el trasplante es más bien para revisar cómo están las raíces.

Debe hacerse antes de que empiecen a abrirse los brotes, cuando las yemas empiecen a hincharse.

Puedes hacer trasplantes de urgencia, pero evita el viento y el excesivo calor. Lo mejor es hacerlo un día lluvioso o nublado, protegido del viento.

Cuando trasplantes debes sanear las raíces que veas podridas, de color negro o marrón oscuro.

Si tienes dudas sobre cuanto cortar o cuanto dejar, lo mejor es dejar 1/3 más de raíces que de ramas, o si no te decides es mejor no podar raíces y preguntar para la próxima vez a un experto o aficionado, nunca en tiendas no profesionales (muchas veces donde lo compras no tienen ni idea).

De todas formas humedece las raíces durante el trasplante para evitar que se sequen, ya que son raíces muy sensibles. Las nuevas raíces son gordas y carnosas, cuidado al manipularlas y solo sanéalas, no cortes muchas porque el Ginkgo suele enraizar lentamente.

Como sustrato échale akadama en un 40% a 50%, kyriu en un 30%, turba negra o mantillo en un 10% y kanuma en un 10 % a un 15%. Si no tienes kyriu pon hasta un 15% de mantillo o turba negra y aumenta la akadama.

Si no tenéis akadama ni kyriu, una mezcla buena es siempre que sea algo ácida:

  • Arena de grano grueso o gravilla un 40%, puedes sustituirlo por granos de grava volcánica o similar (pómice, tepojal, minileca, keiseki de Patagonia o ladrillo machacado), que no sean granos de composición calcárea.
  • Arcilla granulada o sabre un 30%, si no tenéis, aumentáis el contenido de arena gruesa o gravilla.
  • Turba negra y rubia mezcladas, un 10% a un 15% no más, para evitar encharcamientos dentro de la maceta.
  • Mantillo o mezcla preparada para bonsái en tiendas especializadas, llevan fibra de coco, perlita, mantillo, turba, arena…de esta mezcla le echas un 10%.

 

  • Lo importante es que la mezcla tenga un buen drenaje (desagüe), que el agua no se estanque, que salga rápido por los agujeros de drenaje de la maceta. También es importante que sustrato no se deshaga, mantenga la humedad y el aire.
  • Muy importante es el post-trasplante, situando el árbol en zona sombreada e iluminada, pero fuera de los rayos de sol directo, al menos hasta que empiece a brotar bien.

En dos o tres semanas empezará a brotar, si no espera y no te pongas nervioso, a veces cada árbol tiene sus peculiaridades.

 

  • Poda y pinzado

La forma que suele perseguirse al formar los Ginkgos es de llama, en estilo vertical, aunque por supuesto cada uno podrá hacer lo que quiera. El problema con el Ginkgo radica en que ramifica muy mal.

 

Rama en primavera de Ginkgo

Rama en primavera de Ginkgo

La Poda la realizamos cuando crezcan los brotes nuevos.

La poda debe hacerse dejando en cada rama dos a tres brotes o nudos y por encima del último dejaremos 1 ó 2 cms, para evitar que retire savia, luego cuando se seque lo recortaremos un poco y volveremos a darle pasta selladora.

 

Es importante sellar con pasta todos los cortes, porque uno de los problemas que hay con el Ginkgo es que tiene la madera blanda y cierra mal las heridas, llegando a pudrir fácilmente.

 

No cortaremos en exceso muchas ramas porque el árbol se debilita mucho. También evitaremos hacer cortes de ramas gordas donde podamos dejar heridas muy grandes, porque le costará mucho cerrar la herida y será el comienzo del fin del Ginkgo. Esta es, junto con la pudrición de sus raíces, las dos formas de que muera un Ginkgo.

Brote corto de ginkgo que no debes cortar

Brote cortos de ginkgo que no debes pinzar.

Vamos a ver que existen dos tipos de brotes, unos brotes largos que crecen mucho y otros brotes cortos que crecen como en ramilletes y que casi no crecen.

Brote de ginkgo largo que debes pinzar

Brote de ginkgo largo que debes pinzar cuando se alarguen.

El Pinzado hay que hacerlo sin esperar a que los brotes se alarguen en exceso y hayan detenido su crecimiento. Vamos a cortar brotes cuando los brotes nuevos crezcan o se desordenen, dejando un par de hojas de todo el brote nuevo. Cortar los brotes demasiado largos y seguir repitiendo el pinzado, es la base del cultivo de  un Ginkgo.

 

Recuerda cuando pinces, ponerle algún tipo de bálsamo o pasta cicatrizante, para ayudarle a cicatrizar mejor.

Recuerda que no debes podar un árbol que veas débil, con hojas marchitas o de mal aspecto. Solo poda árboles que estén fuertes y sanos.

  • Defoliado

La defoliación es perjudicial para esta especie, por tanto, no defolies un Ginkgo, porque lo debilitarás.

Tan solo si quieres puedes quitar alguna hoja que sea demasiado grande, por estética nada más, pero no te pases cortando.

Existen cultivares diferentes con un tamaño de hoja más pequeña y de formas muy bonitas, pero por mi experiencia, no conseguirás de un Ginkgo disminuir la hoja defoliando o pinzando.

 

  • Acodo

El acodo es muy lento en el Ginkgo porque enraíza lentamente. Puedes tardar un año o más en conseguirlo. Además debes elegir bien la fecha porque puede responder mal y quedarte sin ginkgo.

Es preferible no hacerlo porque la herida del acodo puede enfermar el árbol. Así que te recomiendo que no hagas acodos, es mejor conseguirlos con esquejes o semilla.

 

  • Semilla

Las semillas recogidas en septiembre u octubre, cuando se planten deben de cascarse, es decir, con un alicate y controlando la fuerza para no machacar el embrión de la semilla que está dentro, se raja un poco la cáscara dura. De esta forma conseguimos que germine en primavera, sino podemos estar esperando dos y tres años.

Fruto del ginkgo en otoño

Fruto del ginkgo en otoño

El tallo que saldrá crecerá mucho en altura, por tanto si queremos hacer bonsái debemos de cortarlo para evitar hacerle una herida muy grande que luego se pudra y de problemas a la supervivencia del Ginkgo. Eligiendo, la altura deseada y dejado que pasen dos o tres años antes del corte.


Debes abonar bien a partir de julio hasta el otoño, protegerlo del sol directo del verano y no dejar secar el sustrato (que sea muy poroso y no encharcable, con más del 50% de arena gruesa como mínimo y máximo un 20% de turba, el resto puedes poner turba rubia, volcánica, etc…).

 

  • Esqueje

Los esquejes en el Ginkgo es una de las mejores maneras de reproducirlos, tanto de raíz como de tallo. Suelen obtenerse antes de la brotación de primavera.

Aunque veas que le salen las hojas no te confíes, suele tardar bastante en echar raíces. Yo los dejo un año y los trasplanto en febrero, antes de que broten.

El sustrato puede ser el mismo que para semillas.


En los Ginkgos centenarios suelen colgar unas protuberancias de las ramas a modo de estalactitas, los japoneses las llaman Chichi o pezones. Si tienes la gran suerte de conseguir uno de ellos, podrás plantarlo con el corte hacia abajo dentro del sustrato, y tendrás un buen Ginkgo chi-chi.

 

 

Ginkgo chi-chi 2

Ginkgo chi-chi.

 

 

 

  • Abonado

El Ginkgo es una especie a la que le encanta el abono, hay que abonarlo en abundancia, sin miedo, ya que no resisten la falta de abono.

Si queremos que un Ginkgo se coloree bien llegando el otoño, debemos de abonarlo bien.

Que no te preocupe que el exceso de abono desordene el árbol, ya que lo irás pinzando.

Es importante dejarlo a pleno sol (exceptuando el verano, no lo olvides), aunque mucha gente dice que las hojas del Ginkgo no se queman con el sol, a mí no me pasa.

En primavera abona a finales de abril, para que el árbol no se dispare en crecimiento. Se suele abonar bien hasta el verano, que según las regiones y el calor, el árbol hace un parón en el crecimiento, por tanto, no hace falta abonar.

En otoño es cuando el árbol guarda fuerzas para pasar mejor el invierno. Se debe abonar siempre con abonos ricos en P y K, con menos N. El árbol suele engordar más que nunca.

Y no olvides que un árbol recién trasplantado no debe ser abonado hasta que veas que brota. Después puedes abonarlo con tranquilidad.

 

  • Alambrado

Yo alambro los Ginkgos, solo en algunos casos, creo que no es buena idea ya que su corteza es muy blanda y la forma que podemos conseguir trabajándolos es muy diferente a cómo son en la naturaleza.

Aún así se pueden alambrar para darles forma cuando son jóvenes. También para redireccionar troncos o ramas que se estorben con otras, pero debes de estar atento cuando empiece la primavera porque con la subida de savia se hinchan y las marcas en la madera del ginkgo es muy difícil quitarlas.

 

  • Protección contra enfermedades y plagas

 El Ginkgo suele ser una especie muy fuerte y no tiene plagas que le ataquen, eso es debido a que sus hojas tienen propiedades insecticidas.

A pesar de todo el Ginkgo, como tiene una madera blanda y las raíces carnosas, es sensible al ataque de los hongos, sobre todo en el sistema radicular, aunque vive en simbiosis con otros hongos.

Por tanto, tendremos que saber diferenciar si las raíces están dañadas, podridas y sanearlas bien.

Ya he comentado que debido a sus características cierra mal sus heridas y cortes, por tanto se debe tener cuidado y protegerlas con bálsamo o pasta selladora antiséptica.

 

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